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31 de dieciembre de 2009 PROGRAMA ‘CORREOS REPARTE SONRISAS’ El Programa “Correos reparte sonrisas” inició su andadura en 1999 fruto del encuentro de Correos con la ONG Payasos sin Fronteras (PsF). En aquel entonces muchas empresas se planteaban programas solidarios con continuidad y buscaban Asociaciones con cierta experiencia para poder llevarlos a cabo con su patrocinio. PsF con su filosofía sustentada en el efecto terapéutico del humor en colectivos vulnerables, llamó la atención de Correos y tras varios encuentros para diseñar un programa a nivel estatal en centros hospitalarios, comenzó una andadura que a día de hoy continua viva. El Programa se sustenta en tres pilares fundamentales: Gala en el centro hospitalario con visita a las habitaciones de los niños y niñas que no pueden acudir a la misma, intercambio epistolar entre los/las escolares de los colegios de la zona y los ingresados/as en el Hospital y talleres de formación a las personas voluntarias de asociaciones y organizaciones que colaboran con el mencionado centro hospitalario. En estos últimos años, el programa se ha abierto a otros colectivos como las personas con discapacidad física y psíquica, asociaciones de inmigrantes y Centros Penitenciarios. En 2009, la undécima edición del Programa “Correos reparte sonrisas” ha estado presente en 21 centros hospitalarios, 1 Hospital de Salud Mental, 10 Centros de discapacitados/as físicos y psíquicos, 2 Asociaciones de inmigrantes y 5 Centros Penitenciarios. También se han realizado unos 21 talleres de los que se han beneficiado entidades como Cruz Roja, Menudos Corazones, AECC, así como trabajadores y voluntarios/as de las asociaciones a las que se ha visitado con motivo de la realización de las galas. Este año han sido una novedad los 3 talleres en Centros Penitenciarios dirigidos a las mujeres reclusas. En total, en 2009, más de 2.700 personas se han beneficiado de la colaboración Correos-PsF. Muestra de la labor de este Programa es el caso de un niño de apenas once años ingresado en un centro hospitalario que fue invitado por los payasos que actuaban en la gala a participar con ellos en la representación. El pequeño esbozó una sonrisa que emocionó al personal sanitario y médico asistente a la función. Al finalizar la fiesta, uno de los pediatras señaló que este niño había sufrido un accidente de tráfico en el que perdieron la vida sus padres siendo el único superviviente. Llevaban seis meses en el hospital intentando ayudarle a superar esta tragedia y a restablecerse de sus lesiones. Según afirmó el facultativo: ‘Hoy, gracias a esa sonrisa apenas dibujada, sabemos con certeza que saldrá adelante.’
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