Albert Grau, responsable del equipo de artistas voluntarios nos enviaba esta pequeña reflexión unos días después de la video entrevista:
Ayer actuamos para "niños" de 80 años, abuelos y abuelas palestinos que fueron expulsados de sus casas cuando eran niños. Levantaron campamentos en el Líbano y se convirtieron en refugiados para siempre, soñando desde entonces en volver algun dia a su Palestina..., guardando la llave de sus casas como simbolo de resistencia..., y en su sueño imposible vieron construir y derribar sus nuevas casas, vieron crecer y morir hijos y nietos, vivieron nuevas guerras y injusticias..., y ahí siguen soñando en sus campos de refugiados palestinos.
Y aun así rieron como niños, aplaudieron y bailaron..., compartimos comida, canciones de escuela, historias tristes y poemas palestinos ..., también lágrimas y buenos deseos..., inshallah..., fué maravilloso!..
¡Ellos tampoco habían visto nunca payasos,... pero al fin llegamos!...
¡Payasos Sin Fronteras para todas las edades!